La homilía filosófica

Tras haber repasado en profundidad y primer término, la universal e ingente historia de todo el Pensamiento Filosófico, así la Literatura como la Poesía y aun casi toda la Mitología del mundo antiguo, al resumen, bien pudiera decirse que el continuo y perseverante y contumaz devenir humano, mostrenco por definición, en efecto ha sido un constante tira y afloja (según Coleridge: platónicos y aristotélicos; según Schopenhauer: individuos y bípedos; según Nietzsche: aristócratas y dolientes –y váyase, de paso, lo uno por lo otro–; según maese Esplín: heterodoxos y ortodoxos), cuando no el reflejo de una eterna contienda, una eviterna trifulca, una sempiterna batalla cabalmente llevada a cabo entre la gregaria y muy patológica voluntad harta instintiva, asaz representativa, ahíta de menesterosidad, y la minúscula razón humana, frente a la vilipendiada razón humana, contra la desfavorecida razón humana, las veces situada en torno a la conspicua frente del ser categóricamente distinguido y superior y prócer que enhorabuena quiso ir allende el secular precepto religioso antes bien impuesto por la mediocridad, por la indómita estrechez de miras, por la voluptuosidad en ciernes que esotra aquella gran tirana insufrible, comoquiera trae de suyo, de casa y aun de soslayo, cabe en depósito, cual si fuese un irremediable, un irreparable, un intratable defecto de fábrica punto menos que imposible de eludir, restañar o reparar; siendo la misma tirana ingente, cuyo maltraer siempre ha venido ejerciendo el lustroso y preponderante papel de marras, siempre en calidad de mandamás madre superiora, toda vez bendecida por la santísima gracia de Dios; por consiguiente, todo indica que la Voluntad tiene bien cogida la sartén por el mango, quien dijo voluntad, ahora dice instinto, amor, fe, religión, espiritualidad, Alma Máter, Son Consuelo, sentimiento, inconsciencia, locura, patología, dolencia, volición, impulso nervioso, enamoramiento, coyunda, egoísmo elevado a la enésima potencia, etcétera; al tiempo que la inteligencia, la razón y el saber propiamente dicho, tal que así se baten en retirada: de ahí el persistente embrutecimiento del mundo todo, en donde la razón de alcurnia comoquiera quedose relegada a un fútil segundo plano, siempre perseguida con perros sabuesos por el monte adelante, cabalmente comandados por la descomunal hueste de índole hormonal, por la descomunal mesnada de índole hormonal, por la descomunal miríada de índole hormonal, en fin, por la multitudinaria plebe de los sentidos, que ya dijera, acertadísimamente, maese Platón: ¡Menuda es la frase en cuestión!, de tal suerte que, en mi opinión, el ingente significado que conlleva, en resolución no cabría en ninguna Biblioteca Pública, amén, por mucho espacio, anaquel y renglera que ad hoc presumiera la susodicha.

Platón en bronce. Imagen cedida por cortesía de Pixabay

Platón en bronce. Imagen cedida por cortesía de Pixabay

”Retazos de alma en pena”, artículo nº. 82.

Artículo de @esplinmartinez para alcantarilla Social

esplinmartinez

esplinmartinez

Escritor, filósofo de la vida, soltero, solitario, desempleado, ciclista BTT, ecológico, asqueado hasta la so-saciedad.
4 Comments
  1. jkarl

    Fe de errata mía: en la cuarta línea empezando por el final, debería decir “hablar DE razón sin más, etc.” Mis disculpas y gracias (cosas de no poder editar los comentarios una vez enviados).

    22 Marzo, 2016 at 1:25 pm - Reply
  2. jkarl

    ¿En resumen y sin tanta frase subordinada? (se lo dice un filósofo de carrera y profesor de profesión durante 25 años, lo digo por avisarle de que no soy un mendrugo que o sepa leer parrafazos llenos de subordinadas, por decirlo de alguna manera).
    Es que si lo que Vd. quiere decir es que la llamada “razón” ha estado siempre sometida al “capricho” de la “voluntad” o “sentidos” (como usted equipara) y que eso es la causa de todos los males del mundo, sepa usted que se ha escrito mucho del tema y no es para tan escueta tesis (a pesar del largo parrafazo lleno de subordinadas). Porque, para empezar, lo que se entiende por razón no está sin más falto en la historia de varias interpretaciones posibles. Y que en nombre de la razón (bien como razón de Estado, o razón tecnocientífica, etc., etc.), también por ejemplo, se hacen muchos de los desmanes que en el mundo vemos. No olvide usted que la globalización, fenómeno que comienza en el siglo XIX con la internacionalización del capitalismo y de su ideología, el liberalismo, lo que mayormente exporta haciéndose global, es la tecnociencia y el pensamiento a ella asociado, que deviene pensamiento dominante por ende, es decir, el pensamiento instrumental o de medios para fines ya dados y no discutidos, pensamiento que se autoinstituye como el no va más de la racionalidad. Lo vemos por doquier. Y es creación de Occidente, y a decir de algunos filósofos nada secundarios, un pensamiento que está en el núcleo del arrasamiento de la tierra y de todo vínculo de los seres humanos co la tierra, por ejemplo. No parece que hablar de la “razón” sin más, sea hacer un buen servicio a la humanidad, cuando la propia razón ha de ser puesta en crítica, ya no kantiana, sino inevitablemente en otro paradigma, que no puede ser más que postilustrado, habida cuenta de que, tras un siglo con dos guerras mundiales donde la misma razón que ahora impera fue parte y causa (no está tan en otra acera de la famosa voluntad de la que usted habla), no deberíamos nadie obviar que hablar sin razón sin más, y más si se la presenta como “víctima”, es harto confuso, desorientado y hasta superficial.
    Pero todo, por supuesto, puede ser dialogado y debatido. Por supuesto, con razones. Yo ya le he dado como mínimo una par de ellas, por si le viene bien para reflexionar.
    Un saludo.

    22 Marzo, 2016 at 1:22 pm - Reply
    • J.J.M.R.

      Muchas gracias por contestar a mi primer artículo en Alcantarilla Social, y más todavía por leerlo que es, en definitiva,lo que me hace más feliz como escritor, ahora bien: que Usted sea Filósofo de carrera y aun de profesión, en mi opinión, ya supone una rémora a tener muy en cuenta, máxime cuando se lo dice un acérrimo devoto de Schopenhauer, y el que quiera entender que entienda. Tras la muerte del susodicho, la Filosofía faltó a su cita diaria con la vida. Algunos seguimos buscándola cabalmente inmersos en un biombo chino. Si le soy sincero, absolutamente sincero, como siempre, tal que así podría decirle que no comprendo demasiado bien su respuesta, de tal suerte que encuentro más frases subordinadas en su texto que en el mío. Mi dicacidad literaria es clara y rotunda, plagada de sarcasmo al uso. Yo, en mi ensayo, estoy hablando de la razón más o menos inmune, o sea la razón ya escindida del instinto patrio (toda vez superado el famoso Velo de Maya): las barbaridades en ciernes que usted menciona, las comete siempre el instinto, esto es: la razón al servicio de la voluntad (como herramienta suya): lo demás se sigue de aquí. Mi texto tan sólo es un preámbulo para ensalzar la que bien pudiera ser la segunda o tercera frase más bella de la Filosofía entera (el otro día leí casi todas lo obras que enhorabuena tengo de Platón, y ningún prologuista al uso, todos Catedráticos de renombre, en absoluto menciona la esclavitud, la homosexualidad encubierta, el efebo, la ingente misoginia del particular, la belleza propiamente masculina, y así por el estilo): de ahí la fotografía de maese Platón que, si acaso me llamara Nietzsche en lugar de J.J.M.R., posiblemente diría: “El hecho de que Platón sea considerado como el filósofo más cercano al cristianismo, ya supone una debilidad en su contra”. Amén. Por lo demás, creo que mi forma de escribir es castiza, mas no retórica. Le aconsejo de buen grado que visite mi página en Google+: allí lucen muchos artículos tanto más directos que éste. Por último me gustaría decirle que la razón es tan efímera, tan poco frecuente y tan inaudita, que muchos lectores seguimos esperando a ver si aparece de verdad (el diccionario Oficial le dedica una página entera a la palabra Dios, y las enciclopedias al uso escolar, un tomo hecho y derecho): lo demás se sigue de aquí. No me tome por un insolente, simplemente es que soy así de claro y por ende le agradezco de puro corazón su atención. Un saludo muy cordial. Seguiremos platicando en lo sucesivo.

      22 Marzo, 2016 at 11:05 pm - Reply
    • J.J.M.R.

      Por cierto: Occidente, llámaese Grecia, Roma o Mesopotamia, comoquiera tiene poco que enseñar y mucho que aprender de Oriente.
      No obstante, su frase: “Razón de Estado”, deja kao a cualquiera que así se preste. Un saludo.

      22 Marzo, 2016 at 11:43 pm - Reply

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