María tampoco era una santa

En este texto expongo una mera conjetura. Aun así, te recomiendo que no lo leas si no lo vas a hacer con una mente abierta y comprensiva, ya estés de parte de los chicos de “la manada” o de la víctima.

«María, nombre inventado, es una chica muy joven y moderna, incluso a veces un tanto lanzada. Le encanta divertirse y a sus dieciocho años considera que ya ha tenido sexo más que suficiente como para saber si le apetece probar algo nuevo o no.

Ha venido a Pamplona para vivir la experiencia de unos sanfermines en plena juventud, pero en la ciudad sólo tiene un amigo y éste se ha largado, dejándola sola y un poco ebria. Entabla conversación con un grupo de chicos. El más joven, con su cara un tanto aniñada, la hace sentir bien, le gusta; mientras van de aquí para allá hablando y riendo va pensando que le gustaría quedarse a solas con él para enrollarse y quizá follárselo. Pero sus amigos son muy persistentes, parecen empeñados en no dejarlos a solas y parecen tener intención de ir de hotel en hotel buscándoles habitación. Bueno, si la pagan ellos, mejor.

De pronto, se meten en un portal, y ninguno se va. María habría podido llegar a pensar que lo que ellos deseaban era escuchar los empujones de su amigo y celebrar su virilidad; habría podido llegar a pensar que quizá quisieran mirar; incluso habría podido llegar a pensar que se pajearían mirando con la intención de correrse todos sobre ella. No es la idea de unos grandes sanfermines que se había forjado, pero no pasa nada; sólo se están divirtiendo todos juntos. Quizá con un poco más de alcohol o si ellos le hubieran gustado más, quizá, insisto, María habría podido llegar a pensar en follar con los cinco, por turnos, siempre que la respetaran y la trataran con respeto, como en cualquier polvo normal.

No obstante, a María no le dio tiempo a pensar en nada de esto. Desde el momento en que se vio en un rincón rodeada de cinco tíos que eran como nueve Marías, supo que se había metido en la boca del lobo, y que le iban a tener de todo menos respeto. Gritar pidiendo ayuda sólo le habría servido para que la hicieran callar, y no con amabilidad, precisamente. María, angustiada, acorralada, sobrepasada por la situación se deja hacer, confiando en que todo acabe pronto. Pero eran cinco. Entre unas cosas y otras el tiempo se le hace eterno. Cuando se van busca su móvil para llamar a su amigo o a alguien que la saque de allí, pero no está. Encima, le han quitado el móvil. Se viste y sale a la calle, asfixiada, rota, se sienta en el banco más cercano y hace lo único que puede, que es capaz de hacer en ese momento: llorar, llorar como si eso le sirviera para limpiar toda la mierda que le han echado encima.»

Desde mi escasa experiencia personal, sé que hay chicas como María. Con un chico pueden hacer muchas cosas. Incluso es posible que con veinte años hubiera llegado a probar a enrollarse o incluso a follar con dos. Las he conocido que me comentaron habérselo hecho con tres o cuatro a la vez. Las he conocido que reconocieron haberse enrollado con varios, como media docena, en la misma noche, en ocurrencias sucesivas, y haber llegado a follar con uno o dos de ellos, si no me falla la memoria.

Lo de esa otra María, la real, la que no sabemos (y ojalá nunca sepamos) cómo se llama, fue como lo de la María de mis conjeturas: una violación, porque hubo intimidación; porque a eso que los jueces llaman “prevalencia” yo lo llamo intimidación intrínseca, intimidación implícita, o intimidación pasiva. Da igual el apellido, el caso es que fue intimidación, y por eso fue agresión sexual. Punto.

Espero que esto no haga a las chicas desaprender a divertirse, y sí haga a los chicos aprender más respeto a la voluntad de quienes, libremente, quieran divertirse con ellos.

Sinelo1968

Sinelo1968

Fan del conocimiento y de la belleza; y de la belleza del conocimiento, y del conocimiento de la belleza. Ya sabes de lo que carezco.
3 Comments
  1. RojoCabreado.

    Ahora haz el mismo relato desde el punto de vista de “Paco”. Un chico que se va a Pamplona con sus amigos, con ganas de follarse a una chica entre todos. Que encuentran a una que acepta. Primero piensan en ir a follar a unos baños públicos, pero como están petados prueban en un hotel. No consiguen colarse. Preguntan por algún hotel para follar, les indican uno que tal vez podría valer. Pero de camino piensan, que mejor no seguir buscando, no se vaya a arrepentir la chica y deciden hacerlo en un portal. Consiguen colarse sin problemas. Y una vez dentro se ponen en faena. Graban varios vídeos y desfasan bastante con la chica. Uno de ellos decide hasta quitarla el móvil, eso sí, la devuelve la tarjeta sim y la sd. Lo comentan con amigos por wasapp que “se han follado a una guarra” entre los cinco… Continúan la fiesta tranquilos, no han hecho nada… Unas horas después la policía les identifica. Ellos continúan tranquilos, hasta tienen vídeos que demuestran que todo ha sido consentido. Se lo dicen a la policía directamente, no tienen nada que ocultar. Pero la chica declara, que ella sólo quería irse a su coche, aunque el trayecto que siguieron iba en otra dirección. Dice que sólo escuchó parte de la conversación con el empleado del hotel en el que uno de los chicos se inventó un nombre para tratar de colarse. Curiosamente sólo escuchó esa parte, no lo que dijo justo después, cuando le dijo al empleado del hotel, que querían una habitación para follar. La chica también declara que la introdujeron en el portal obligada entre varios de ellos, que la taparon la boca, que trató de zafarse de ellos, pero que como eran cinco, no pudo conseguirlo. Eso sí en el juicio, la chica, acaba admitiendo que entró voluntariamente en el portal, que no hubo empujones, que nadie le tapó la boca y que no hubo intento de zafarse. Simplemente se dejó hacer, deseando que todo terminara cuanto antes. Pero ya todo da igual, ellos son unos cerdos violadores. Que se pudran en la cárcel!

    5 mayo, 2018 at 2:33 pm - Reply
    • Sinelo
      Sinelo

      Veo que ya has hecho tu relato. Esos tíos son unos cerdos. Lo de violadores se lo dejo a los jueces; personalmente creo que sí lo son; de hecho, ellos mismos comentaban sus intenciones antes de ir a Pamplona, y lo dejan muy claro. No van a desfasar, ni siquiera a tirarse a todo lo que se mueva, van a violar, buscando preferiblemente chicas gorditas con casa propia. Lo dijeron ellos; ni yo, ni la chica violada; ellos

      5 mayo, 2018 at 9:00 pm - Reply
  2. curatai

    No queremos ser santas, queremos ser personas en igualdad. Gracias.

    1 mayo, 2018 at 10:39 pm - Reply

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