Prédica en desierto / La misión

Según el mostrenco historial que tajo parejo conserva y atesora el sicalíptico grueso humano, bien podría decirse que la gran mayoría está hecha, creada e inventada para la tontería, por la tontería y muy en pos de la tontería suma, lo mismo religiosa que social, espiritual o política, llámese devoción, estulticia o necedad elevada a la enésima potencia del absurdo “democrático” (la democracia, entre todos los estadios disponibles en lid, verbigracia: dictaduras, anarquías, monarquías, repúblicas, etc., desde luego es la patraña menos despreciable de todas); de tal suerte que deviene atontada de nacimiento, luego es tonta del bote merced a un consumado defecto de fábrica y, consecuentemente, debe comportarse siempre tal como mandan los cánones, tal como haría una especie cabalmente alucinada que además se siente ejemplar, civilizada y prócer, en tanto en cuanto sea mayoría, claro está; si bien, porque en caso contrario, en caso de no actuar así, tal como tiene por costumbre, en lo sucesivo desentonaría un sí es no es demasiado, toda vez situada frente al muy sagrado precepto de un mandato a todas luces divino que, al fin y la postre, la define en esencia: fuera innecesario nombrar aquí conceptos tales como, por ejemplo: Dios, Ciencia, Religión, Poder, Guerra, Política, Estado, Dinero, Hambruna, Enfermedad, Exterminios, Invasiones, Afrentas, Paz, Miseria, Desorden, Reconquistas, Colonias, Muerte, Horror, Destrucción, Consumismo, Bienestar, Sociedad, Engaño, Gregarismo, envilecimiento en masa…, de tal modo es así la cosa del dispar que, incluso el diccionario prácticamente entero, a la sazón podría añadirse luego en almoneda suma y, pese a ello, el susodicho tampoco se saldría se madre, por no hablar aquí de las Enciclopedias, todas nefandas, que diría la “Sagrada Biblia”, siendo, por más señas, el libro número uno en ventas a nivel mundial: con lo cual ya está dicho todo lo que había de decirse; no obstante falte poco tiempo ya para que “El Quijote” le arrebate el primer puesto del escalafón, Literario por antonomasia, Novelístico por condición, y Fantástico por excelencia; el señor Nietzsche debe estar al final de la cola y Schopenhauer no digamos; Tolstoi se mantiene en lo alto del mecenazgo, a tantas traducciones por año transcurrido: su generosa donación para con los pobres del mundo, la verdad es que hizo mucho efecto, no así su letra que adolece de protesta social.

—Desde luego, en cuanto a cultura y educación se refiere, vamos bien.

—Y tanto que vamos bien, bien aviados, sí señor.

—¿No querrá usted un mundo de bote en bote Académico, plagado de intelectuales, acaso una nueva República de Platón?

—¡Dios me libre de tamaño pecado! ¡La tontería siempre por delante! ¡Es lo que manda, impera, domina y predomina! Sin la estulticia de por medio, ¡no quiero ni pensarlo!, yo creo el mundo se detendría, medraría y empezaría de cero, literalmente hablando.

II

    La mujer, en tanto en cuanto sea la portavoz de la voluntad (el genio de la especie), lo que más necesita, tras haber sido depositada en este mundo, es, sin género de duda, dar rienda suelta a su afán de procreación (o sea el amor, su realización personal, su principal misión en la vida, más aún: la mujer no sabe amar, antes al contrario necesita ser amada, que no es lo mismo ni por asomo siquiera), y por eso mismo, el hombre, junto al Estado, el matrimonio, el amor, la familia, la Religión, los hijos e incluso el sexo más impúdico, al trasunto no son, en términos metafísicos, sino manifestaciones de un trasfondo harto representativo, cuando no el fruto de un monopolio generacional, el resultado de una farsa empírica, y por último, el agridulce producto de un engaño verdaderamente ingente, así monumental como estratosférico, a lo sumo un embeleco encubierto (para mí, personalmente, una fantasía, fantasía y devoción, o séanse Hombre y Mujer). Ahora bien: cuando el hombre común (que comoquiera adora a la mujer, luego no es menester engañarlo bajo ningún concepto, salvo para despertarlo de su varonil letargo infinito) tal que así decide voluntariamente tomar partido en aqueste tipo de menesteres, ni que decir tiene su dolencia, con respecto a la mujer de marras (la mujer no es mala de suyo, sino por traer al mundo a la mala bestia antes bien llamada Hombre: ese soldado, ese cazador, ese político, ese criminal en potencia), si bien porque el grueso de su patología infame, desde luego merecería un ensayo aparte de, al menos, doscientas páginas de grosor, mismamente como éste, sin ir más lejos.

—Y, usted, ¿para qué demonios escribe ensayos filosóficos, cuando, en realidad, no habrán de leerlos más que cuatro gatos mal contados?

—Pues, a decir verdad, no sabría qué contestarle, buen hombre.

—En mi opinión, presto debería echarle un vistazo a las novelas más vendidas del orbe, verá qué pronto descubre la mostrenca realidad de todos los acontecimientos sociales (y no me refiero a la Sagrada Biblia).

—Los espíritus inmunes, deje usted que le explique una somera cosa, aunque de verdad nos propusiéramos escribir una auténtica Novela Rosa, dejando de lado nuestra rica personalidad y nuestro mal carácter, al trasunto no podríamos llevarlo a cabo, puesto que el plumero que comoquiera llevamos dentro, y digo plumero por no decir mala hostia, en el entretanto se nos escaparía a cada salto de mata, quedando al descubierto cada dos por tres, las más veces inconscientemente, de tal suerte que el texto en cuestión, al fin y a la postre resultaría ser incluso más ofensivo que nuestro particular punto de vista filosófico.

—Pues también es verdad, cuanto más que la falsedad, la artimaña y el remedo, tajo parejo quedarían en evidencia, con todo lo que ello supondría de cara a la irritante moralidad de la raza.

Retazos de alma en pena”, artículos nº. 36-59.

© José Javier Martínez Rodríguez.

esplinmartinez

esplinmartinez

Escritor, filósofo de la vida, soltero, solitario, desempleado, ciclista BTT, ecológico, asqueado hasta la so-saciedad.
0 Comment

Deja un comentario

Si continuas navegando en Alcantarilla Social estas aceptando el uso de cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio.

Cerrar

element.style { display: none; } template.css?ver=4.7.5:14802 img { display: none; vertical-align: middle; }